El gong es un instrumento de percusión milenario cuyo sonido ayuda a volver a estados de vibración intrínsecos, aportando bienestar físico y mental.
Este efecto ha extendido la práctica de “bañarse” en sus ondas sonoras, en términos simples, exponerse a su resonancia en sesiones de aproximadamente 45 o 60 minutos, como explica Yarden Viera, terapeuta que facilita esta experiencia en Santiago de Chile.
“Es una inmersión total en el sonido y la vibración que emite este mágico instrumento. Es una experiencia que te permite entrar en un estado de relajación muy profundo. Actúa a nivel físico, mental, emocional y energético”, dice.

En Viña del Mar, Cristian Trejo también acerca este tipo de terapias a las personas. Explica que una sesión se divide en distintas etapas y que a nivel vibracional son los hercios que emite el instrumento -dependiendo de cómo esté afinado- los que generan efectos positivos, además de la intención de él o los terapeutas.
“Tiene varios efectos que varían. A nivel más masivo, hablaríamos de una relajación, de una concentración, de una recarga energética, de aliviar o aminorar el estrés y ansiedades. Esa relajación profunda se establece a partir de ciertos patrones de algunos gongs, con cuencos de cuarzo y otros instrumentos que son parte de la sesión”, comenta.

Recomendaciones para un baño de gong
Un baño de gong se puede realizar de forma grupal o individual, y quien asiste debe estar idealmente recostado sobre una colchoneta o mat, boca arriba y con los ojos cerrados. Una posición opcional es estar sentado de forma confortable.
“Cada experiencia es distinta. Lo más importante es ir sin expectativas, confiar y dejarse sorprender por esta maravillosa técnica milenaria. El gong siempre va a actuar de acuerdo a lo que esté sucediendo en la vida o en el cuerpo de la persona, es importante saber eso”, comenta Yarden.
Por su parte, Cristian enfatiza en la importancia de estar bien hidratado: “Lo que recomiendo como cosa número uno para ir a un baño de gong es ese día tomar más agua, si estás con una buena hidratación las ondas viajan de un mejor modo por propagación. El agua es el mejor medio para que se pueda propagar la onda”.

Tomar agua de forma abundante también es recomendable los días posteriores a la sesión, ya que la vibración desintegra pequeños “cristales” que son generados por tensiones, estrés, el mal dormir y otros factores, los que son eliminados del organismo por la orina.
“La vibración hace que estos cristales se disuelvan para poder volver armonizar y equilibrar el cuerpo, porque no dejan que el flujo de agua y energético fluyan como corresponde y como el cuerpo necesita. Eso taponea los canales energéticos y la conexión energética”, explica el terapeuta.
Ambos sugieren llevar ropa abrigadora, por la baja de temperatura que experimenta el cuerpo al relajarse, lo que puede dar un poco de frío.
¿Cómo influye en el facilitador?
Al ser consultada sobre el efecto que el instrumento ha tenido en ella misma como facilitadora, Yarden señala: “El cuerpo se energiza. He sentido muchos cambios en mí, a nivel energético y físico. Una de las cosas que hago cuando me duele la cabeza es consumir agua y toco el gong por 10 o 15 minutos para relajarme, y funciona”.
Cristian dice que el simple hecho de estar en contacto con la vibración del gong tiene un efecto positivo, se quiera o no. “Estoy constantemente tocando los gongs, me voy terapiando, no por buscar la terapia, sino porque estoy buscando sacar más sonidos, tener más conexión con el instrumento”, cuenta.

¿Es lo mismo un gong envasado o grabado?
No es lo mismo. Si bien ayuda a relajar, un baño de gong con sonidos grabados, a través de audífonos o un monitor, no tiene la misma potencia que hacerlo de forma presencial.
“Hay una sala, hay una intención, hay instrumentos que están en una frecuencia que al emitirlos de cierto modo van a generar una vibración sobre tu cuerpo físico-emocional en ese lugar y en ese presente”, dice Cristian.
“El sonido y la vibración penetran en el organismo, restaurando las células, los tejidos y estimulando los sistemas, el sistema glandular, el sistema circulatorio, también el sistema nervioso simpático y parasimpático”, añade Yarden.
Si te entusiasma la idea de darte un baño de gong, puedes contactar a Yarden o Cristian en:
Instagram Yarden Viera: @gong_puente_a_universo
Instagram Cristian Trejo: @sonidos_sanadores_
Frecuencia de Cambio agradece la disposición y el tiempo de ambos facilitadores para explicarnos más sobre esta interesante práctica. ¡Les deseamos el mayor bien posible!

Muchas gracias por ayudar a difundir más estas terapias pues solo desde la educación y experimentación haremos que la gente logre sanar su actual vivir que esta bastante contaminado por diferidos factores.